La Llave Pedida

Se me olvidó que el olvido
no se aprende en los altares,
que el amor que se ha perdido
no se cura con cantares.
Puse mi fe en tus palabras
como quien siembra en la arena;
no hay llave que el pecho abra
cuando lo cierra mi pena.
Ya no te busco en el vino,
ni te espero en el umbral,
que cada cual su camino
llevo escrito con mi pensar.
Que si el fuego se ha apagado
no busques en el rescoldo,
que lo que el tiempo ha soplado
ya no vuelve bajo el toldo.
Autor:® Santos Rojo Montero
Administrador director del grupo.
Publicada: 22/03/2026
Cáceres (España)

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