El Umbral del Sentimiento
Ese golpe seco en la madera no es el viento, ni es el eco de los pasos que se pierden en las calles empedradas de mi ciudad.
Es algo más antiguo y, a la vez, más nuevo. Es el amor que, tras un largo viaje por los desiertos de la soledad y las cumbres de la reflexión, ha decidido detenerse frente a mi puerta.
No trae equipaje, solo una luz que se filtra por debajo de la entrada, iluminando las sombras de mis viejos poemas.
Me pregunto si debo girar la llave. Si al abrir, el aire se llenará de ese aroma a romance que tantas veces he descrito en mis versos, o si entrará con la fuerza de un vendaval de desamor para desordenar mis estantes.
Pero el poeta sabe que una puerta cerrada es un verso mudo.
Hoy le pongo la mano en el pomo, sintiendo el pulso de la madera, y comprendo que el amor no llama para pedir permiso, sino para recordarme que mi casa, es un refugio de palabras y rimas, que siguen viva.
Al final, abrir es la única forma de que el silencio se convierta, por fin, es mi canción.
Es un instante de vulnerabilidad pura, donde el escritor se encuentra con su propia obra cara a cara.
Autor: © Santos Rojo Montero
Administrador Director del grupo.
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Publicada: 31/01/2026
Cáceres (España)
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