El Árbol y su Brote
Fui raíz cuando el mundo era ancho y lejano, puse el hombro y el alma para darte el camino; aprendí a ser escudo, a ser fuerza, a ser mano, mientras tú, hijo mío, trazabas tu propio destino.
Y pensé que la historia ya estaba escrita en la piel, que después de las luchas vendría el remanso... pero el tiempo es un mago con sabor a miel y me dio un nuevo nombre para mi descanso.
Hoy soy el abuelo, el del cuento y la risa, el que ya no tiene el reloj por tirano; si tu padre te guía con paso y con prisa, yo te espero sentado, con un dulce en la mano.
En tus ojos de niño veo el rastro de los míos, la herencia sagrada que no se detiene; somos cauce y marea, somos puentes y ríos, el amor que se entrega y el que siempre vuelve.
Soy el tronco robusto, soy la sombra que abraza, orgulloso de ver lo que el tiempo ha logrado: que la vida florezca de nuevo en mi casa, siendo padre presente... y un abuelo amado.
Autor: Santos Rojo Montero
Administrador fundador del grupo.
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Publicada: 19/03/2026
Cáceres (España)
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