Beber de tu amor es perder la cordura, encontrar un oasis en medio de mi pecho, es buscar en tus labios mi mejor derecho y calmar esta sed con tu dulce ternura.
Es un vino de luz, de fuego y de seda, que corre en mis venas quemando el olvido; me basta un suspiro de lo compartido para que en mi alma tu nombre se quede.
Si bebo de ti, ya no entiendo de inviernos; tu risa es el cáliz que llena mi vida, la mano que cura cualquier vieja herida y hace que nuestros instantes sean eternos.
No quiero otra fuente ni otro destino que el néctar sagrado que habita en tu boca, porque este deseo que el alma me toca se siente más fuerte si voy por tu camino.
Autor: © Santos Rojo Montero
Administrador director del grupo.
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Publicada: 29/03/2026
Cáceres (España)
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