Romance del Jardín Perdido
En el jardín de los sueños,
donde el alma se perdía,
se marchitaron las rosas
al morir el mediodía.
Ya no huelen a esperanza,
ni a caricia, ni a alegría,
que el frío de tu distancia
les robó la lozanía.
El clavel que fue de fuego,
de pasión y de osadía,
hoy deshoja su amargura
por la seca galería.
Se le cayeron los rojos,
la sangre se le volvía
un rastro de sombra vana
bajo la luna baldía.
¡Qué triste se queda el tallo
cuando el amor se desvía!
La rosa guarda su espina,
el clavel, su agonía,
y en el aire solo queda
la huella de tu porfía,
versos que lloran a solas
buscando tu compañía.
Autor: © Santos Rojo Montero
Administrador fundador del grupo.
© Derecho reservado de autor.
Publicada: 14/01/2026
Cáceres (España)
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