Romance del Encuentro Eterno
Caminaba el sentimiento
por la orilla de la boca,
buscando el verso perdido
que entre los labios se asoma.
Te miré como se mira
la luz primera del día,
cuando el sol besa los campos
de tu amada compañía.
En tus ojos vi el refugio,
en tu voz, la paz hallada,
que el amor no pide tiempo
cuando el alma está entregada.
No me preguntes el cuándo,
ni el porqué de esta victoria,
que el querer no tiene leyes
ni se escribe con memoria.
Es un fuego que no quema,
es un agua que no moja,
es sentir que el universo
en tu abrazo se desborda.
Quédate, amor, en mi verso,
hazte rima en mi garganta,
que mientras el pecho sienta,
la poesía no calla.
Autor © Santos Rojo Montero
Administrador Director de grupo
Derecho reservado de autor
Publicada:04/01/2026
Cáceres (España)
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