Mientes Perturbadas
La mente, a veces, es un tormento ardiente y ciego, donde el silencio es solo un espectro del miedo.
Perturbada, no por el mal que dicta el mundo, sino por el eco de un sentir profundo.
Es un laberinto de espejos rotos, que multiplican la duda y los sollozos.
Donde el recuerdo es ancla y el futuro vela, y cada pensamiento es una cruel centinela.
Se vive en la arista, en el filo de lo incierto, un corazón que grita en un desierto.
Busca la calma, la tregua, el hilo puro, que desate el nudo de lo que siente oscuro.
Mas la perturbación no es signo de derrota, es la señal de un alma que se agota.en la eterna tarea de entender su peso, de ser el cántaro frágil que bebe de su exceso.
Y es en la grieta, en la pausa del delirio, donde florece, por fin, el necesario cirio.
La luz de aceptarse en la propia fisura y abrazar la mente, incluso en su negrura.
Porque solo al reconocer el caos interno, se halla el camino hacia un descanso eterno; la paz no llega por la ausencia de la guerra, sino por la tregua que el alma misma encierra.
Autor: Santos Rojo Montero ©
Administrador Fundador del Grupo.
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Publicada; 03/12/2025
Cáceres (España)
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