El Escudo del Verso

Soy la mano que escribe y el pecho que aguanta, la muralla de rimas donde el miedo se espanta.
Si el viento arrecia y la sombra se asoma, mi voz se hace acero, mi fe se hace loma.
No hay pena que llegue ni golpe que hiera a quien bajo mi sombra su alma libera; porque cuido el latido de cada palabra, y espero que el cielo los caminos les abra.
Soy roble en invierno, raíz en la roca, defiendo el silencio que nace en su boca.
Nadie toque el jardín que mis manos sembraron, ni apague el incendio que ellos mismos crearon.
Aquí nadie cae, si mi brazo sostiene el peso del verso que al mundo detiene.
Por ellos mi sangre se vuelve escritura, por ellos mi fuerza se hace ternura.
Autor © Santos Rojo Montero
Administrador fundador del grupo.
© Derecho reservado de autor.
Publicación: 11/01/2026
Cáceres (España)

Comentarios

Entradas populares de este blog