Bailando Con el Viento
Lo que el viento se llevó, en su danza sosegada, murmullos de promesas, de una vida dorada.
Las risas de los niños, los juegos bajo el sol, en el eco de sus pasos, yo hallaba mi razón.
Alma perdida en sombras, donde el tiempo se esconde, se llevó lo superficial, en su vuelo responde.
Las cartas que se fueron, abrazos olvidados, momentos que el destino jamás ha perdonado.
Pero lo que se quedó, aunque el viento viajara, son recuerdos profundos que el corazón ampara.
La fuerza de un abrazo que aún siente mi piel, el amor en el silencio, un eterno laurel.
En la brisa guardé, susurros del pasado, la voz de quien amé, el calor de su lado.
Las lágrimas que cayeron, como lluvia en verano, y el sol que acariciaba, un susurro urbano.
Lo que el viento se llevó fue un susurro de alas, la música del tiempo, el crecer de las balas.
Las noches de estrellas, las promesas en la arena, se desvanecieron suaves, como sombra plena.
Aun en el horizonte, un destello me llama; las memorias vivirán, dentro de mi trama.
Lo que se quedó en mi alma, un lazo sin final, la esperanza que resiste, el amor más celestial.
Aquí el viento sopla y arrastra las escenas, de lo que se llevó, entre sus fuerzas llenas.
Más en mí florece, lo eterno, lo sincero, lo que el viento no toca, lo que en mi ser es primero.
Autor: Santos Rojo©
Administrador Director Fundador del Grupo Srm.
Derecho reservado de autor.
Publicada: 26/09/2025
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