Adiós, Habitación 155: Gracias al Cariño Recibido

En la habitación ciento cincuenta y cinco, donde mi cuerpo encontró reposo al fin, fui Santos Rojo Montero, paciente sincero, buscando alivio al dolor, un nuevo porvenir.
Ahí me trataron con sumo esmero,
cada palabra, un bálsamo en mi sien,
el cariño que me disteis, tan verdadero, un don que en mi alma siempre estará bien.
Desde enfermeras, auxiliares y doctores, vuestras manos guiaron mi despertar, disipando miedos, aliviando dolores, un amor que no podré olvidar.
Hoy me despido, con el alma henchida, de este lugar que fue mi hogar fugaz, vuestra bondad, en mi memoria, anida.
¡Gracias por todo!
Autor Santos Rojo
Administrador Director Fundador del grupo SRM.
Reservado el derecho de autor
20 Junio 2025

Comentarios

Entradas populares de este blog