El Tren del Adiós
El hierro frío, un eco en la estación, tu mano tibia, mi última visión.
Sus ruedas giran, se lleva tu mirar,
las vías se estiran, no te puedo alcanzar.
Un velo de humo me invita a llorar, dejando un vacío difícil de sanar.
El andén vacío, mi alma sin color,
qué largo se hace este tiempo sin tu amor.
El eco del silbato, un punzante dolor, así me quedo yo, sin mi dulce calor.
Tu ausencia pesa, un frío amanecer, un hueco profundo que no puedo vencer.
El tren que nos partió, un amargo placer, así me quedo yo, sin ti, sin renacer.
Autor: Santos Rojo
Administrador Director Fundador del Grupo SRM
Derecho reservado de autor
Publicada: 29/05/2025
Cáceres (España)
Comentarios
Publicar un comentario