Confesión a la Luna Inalcanzable
Hoy, bajo el manto de la noche oscura,
confieso un amor que mi alma me tortura.
Un amor imposible, lo sé con pesar,
pero mi corazón no puede callar.
Tú eres la luna, yo simple mortal,
tu luz inalcanzable, mi anhelo total.
Observo tu belleza desde la lejanía,
soñando con tenerte, aunque sea una agonía.
Este es un amor prohibido, lo guardo en secreto, mientras mi alma sufre este amargo momento.
Quizás nunca sepas de esta devoción,
de esta llama ardiente, esta dulce prisión.
Quizás me ignores mis noches en desvelo, mis suspiros al viento, mi eterno anhelo.
Pero en mi silencio te seguiré amando,
como un poeta a su musa invocando.
No espero una respuesta, ni un tierno favor, solo aliviar mi pecho de este gran dolor.
Expresar este amor que me consume muy lento, este fuego secreto, este dulce tormento.
Con versos y poemas sinceros, mi alma revelada, a la luna imposible, enamorada.
Y aunque la distancia sea un cruel destino, este amor imposible seguirá siendo divino.
Guardaré todo tu recuerdo como un tesoro oculto, un sueño dorado, un fruto absoluto.
Seguiré amándote, mi luna lejana,
hasta el fin de mis días, mañana tras mañana.
Autor: Santos Rojo Montero
Administrador Director Fundador del Grupo SRM
Derecho reservado de autor.
Publicada:16/05/2025
Cáceres (España)
Comentarios
Publicar un comentario