El Despertar Silencioso
Cuando los ojos se cierran, la vista se va,
el alma se abre, a un mundo sin par.
Los sueños llegan, qué estrellas fugaces, llevando al alma, a un reino eficaz.
Los recuerdos danzan, en suave compás, los miedos se esfuman, detrás del antifaz.
El cuerpo descansa, en paz y sosiego, y el espíritu vuela, sin miedo al apego.
Instante mágico, sin límite, ciego, libre al fin, en invisible juego.
Cierra los ojos, deja que fluya el río, el sueño te espera, en su propio navío.
Nutre tu alma, con renovado brío, pues al cerrar los ojos, encontrarás tu estío.
Autor: Santos Rojo
Administrador Director Fundador
Reservado el derecho de autor
Publicada: 24/03/2025
Cáceres (España)
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