LA CONFUSION

En un pueblo lejano vivía un envidioso, que con mentiras su alma negaba bondoso.
Sembraba la discordia con su propio veneno, envidia y mentira eran su cruel perfil.
Solía encubrir su propia miseria,
con falsas historias de falsa alegría.
No soportaba la felicidad ajena,
y con sus palabras sembraba la pena.
Todos sabían de su maldad sin fin,
pero nadie se atrevía a decirle así.
Hasta que un día la verdad se reveló, y su envidia y mentiras perecieron sin pudor.
El envidioso y mentiroso quedó expuesto, su alma oscura y podrida fue descompuesta.
Aprendió la lección de la peor manera, que la envidia y la mentira no traen alegría verdadera.
Así quedó escrito en la historia del lugar, del envidioso y mentiroso, triste final.
Que su ejemplo sirva de advertencia, para evitar caer en la misma sentencia.
Autor: Santos Rojo Montero
Reservado el derecho del autor
Escrita.15/08/2018
Publicada: 11/09/2024
Cáceres ( España)

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