EL TREN DE MI VIDA
El tren de mi vida en este poema quiero contar, con sus vagones llenos de recuerdos por recordar.
Cada estación es un momento, un lugar, donde el tiempo se detiene para reflexionar.
En la adolescencia, el tren avanzaba sin cesar, descubriendo el mundo y aprendiendo a amar.
En la estación de la juventud, el tren iba veloz, lleno de sueños y metas por conseguir un mundo para disfrutar.
En la madurez, el tren va más pausado, disfrutando de lo logrado y lo que hago amado.
El tren de mi vida avanza sin parar, cada día una nueva estación por alcanzar.
Con sus altibajos y curvas sin cesar, sigue su rumbo, sin mirar atrás, aprendí a valorar, cada momento, cada amigo, cada lugar.
El tren de mi vida no se detendrá, seguirá su camino, siempre hacia adelante, sin parar.
Así que en este poema les comparto mi vida, llena de emociones, de amores y despedidas.
Porque al final del día, lo importante es el viaje, y no la estación donde el tren se halle.
Autor: Santos Rojo Montero
Reservado el derecho de autor
Escrita:15/06/2016
Publicada:26/08/2024
Cáceres(España)
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