EL LABERINTO DE LA DULCE MENTIRA

Maldita la hora en que te cruzaste en mi camino, tu egoísmo me fue a matar, no sabía lo que detrás de esa sonrisa se escondía tu deseo de controlar.
Me atrapaste con tus mentiras como si fueran dulces palabras pero poco a poco fui descubriendo que todo era una trampa malvada.
Tus gestos de amor eran tan falsos como un manantial en el desierto y yo caí en tu juego sin saber que todo era un cruel encierro.
Me hundiste en un mar de incertidumbre.
Donde el dolor era mi única compañía, y aunque intenté escapar mil veces, siempre volvía a caer en tu agonía.
Ya no queda nada de lo que fui tu sombra me ha consumido enteramente.
Y ahora me pregunto una y otra vez.
¿Cómo pude caer en tu trampa traicionera?
Maldita la hora en que te dejé entrar en mi corazón vulnerable y sincero ahora solo queda el amargo sabor de tu egoísmo, mi eterno prisionero.
Pero hoy decido romper las cadenas y dejar atrás tu sombría presencia porque sé que merezco algo mejor.
Es una experiencia triste y cruel experiencia.
Así que levanto la cabeza con fuerza y dejo atrás tu egoísmo y tu maldad, porque, aunque me golpeaste con saña, hoy renazco con más fuerza y dignidad.
Autor:Santos Rojo Montero.
@Reservado el derecho de autor.
Publicada: 03/12/2024
Cáceres (España)
Puede ser un gráfico de planos y texto
Todas las reacciones:
Tú, Begoña Rodríguez Portal, Santiago Garcia y 16 personas más

Comentarios

Entradas populares de este blog