DE LOS ERRORES SE APRENDE

Tropecé dos veces con la misma piedra, en este poema les voy a contar,
cómo el destino me jugó una jugarreta, y me dejó en la soledad a naufragar.
La primera vez que caí en su trampa, fue dulce y amarga la lección aprendida, creí que ya había superado mi trampa, pero el destino me tenía otra partida.
La segunda vez fue más dolorosa, como si el golpe fuera mucho más fuerte, me sentí perdido en una mariposa, que volaba libre, pero con la muerte.
Aquel amor que creí eterno, se desvaneció como un sueño fugaz,
ahora me quedo con el dolor interno, de haber tropezado dos veces en el mismo lugar.
Pero de todo se aprende en esta vida, y aunque duela el corazón herido, seguiré adelante con fuerza y salida, para no volver a caer en lo prohibido.
Tropecé dos veces con la misma piedra, pero ahora sé que no debo volver, a cometer los mismos errores que me hieren, porque al final del camino, la felicidad quiero tener.
Así que ahora sigo mi camino con firmeza, sin temor a tropezar una vez más, porque sé que en cada obstáculo hay una enseñanza, que me hará crecer y avanzar más.
Autor: Santos Rojo Montero
Reservado el derecho de autor
Publicada:28/09/2024

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