LA HUMILDAD QUE HABLA
La bondad es un acto silencioso, pero su efecto es grandioso;
porque anda descalzo del corazón, sin ruido, sin estruendo.
que va silenciosa, como va el viento en los árboles o el sol en la piel.
La bondad no espera un reconocimiento, ni tampoco espera la recompensa, su mayor placer consiste en ver una sonrisa en el rostro de los demás.
Se expresa en la pequeña acción, en la buena palabra, en el acto generoso, en la mano que se extiende para ayudar, en el abrazo que reconforta el alma.
La bondad es un bálsamo que sana las heridas del corazón, que alumbra el camino en la oscuridad, que nos ilumina en la belleza de la sencillez.
Por eso no hace ruido; su fuerza obedece a la humildad, a la discreción con que se exhibe, a la pureza de las intenciones.
Dejemos que la bondad nos lleve, que nos haga ser mejores a cada instante.
Porque en el silencio de su andar es donde se encuentra la verdadera felicidad.
Autor: Santos Rojo Montero
Reservado los derechos de autor.
Publicada:12/12/2024
Cáceres(España)
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